No sé para quién escribiste este post, y ni siquiera te conozco pero no pude resistir la tentación de contestar. Casi todo lo que escribiste sobre tu hermano se podría decir sobre mí. Me siento tan identificada que me dolió en el alma leer lo que le pasó. No necesito haber conocido a tu hermano para saber por lo que pasó y lo mucho que sufrió porque yo estoy sufriendo lo mismo. El abuso, sobre todo cuando ocurre en la infancia o niñez, es algo muy pero que muy difícil de sobrepasar. Yo llevo casi 15 años luchando con los demonios que eso crea...la culpabilidad, el odio propio, la baja auto-estima...y se nos hace tan fácil caer en los vicios porque buscamos cualquier cosa que minimice nuestro dolor, pero el dolor siempre regresa de una manera u otra. Es muy difícil, demasiado. Yo me identifico con lo que dices de tu hermano porque igual yo pudiera terminar como él...no sería una rareza, soy una estadística más al fin y al cabo.
Angela, yo fui victima de abuso sexual al igual que tu hermano y justamente anoche estaba en una sala de emergencias, por segunda vez esta semana, por intoxicación de alcohol y drogas. No es fácil, no es nada fácil. Yo sé lo que tu hermano sufrió y esto que escribiste me llegó al corazón...y aunque no sirva de nada, yo sí escribí algo sobre él. No tiene que ser otra persona más que murió. Él era tan importante como lo somos todos...hasta yo, aunque se me haga casi imposible creérmelo.
Siento tanto que no hayas podido pedirle perdón…al menos ahora él ya no está sufriendo y si existe un más allá seguro él sabe lo que sientes.