Eclipsando
Sentado en alguna colina vislumbro tu figura tapando la noche
Y es que tus cabellos ocultan al sol y siente envidia la luna por ti
Has logrado eclipsar la luz que me llegaba, suplantándola con tu alma
Hoy gime el cielo de puro dolor, mientras altiva tomas su puesto
Un vino tinto acompaña la plática, mientras tus ojos me absorben
Y un fantasma que es imprudente, se pasea en medio de los dos
Tomo el candil que aun destila fuego, y camino a tientas hasta el mar
No hay huellas que seguir, tan solo flotas, no hay palabras que decir
Vuelve el sol a tratar de encenderse, abrirse paso entre tu ser
Mientras caminamos por un hielo tibio, que nos permite meditar
Y es el viento el más fiel testigo, de lo que nuestras mentes han de tramar
Aunque el fantasma siga atestiguando, el momento no ha de perecer
Cae la muerte espantosa e implacable, nos arrastra hasta su guarida
Vemos la vida pasar en frente, contándonos las desdichas, recriminando
Quedas sola del otro lado de la orilla, viendo al fantasma de rodillas
Sale una estrella escapada, una que te vio mientras la noche ibas eclipsando…










